domingo, 8 de noviembre de 2015
¿Qué deben hacer los jefes cuando los empleados se vuelven en su contra?
El ejecutivo de Air France a quien sus empleados le arrancaron la camisa hizo declaraciones esta semana acerca de la experiencia.
Xavier Broseta, director de recursos humanos de Air France, declaró al diario Le Parisien que, aunque el ataque había sido aterrador y perjudicial para la imagen de la aerolínea, él quería dejarlo atrás.
La violencia expresada en la oficina central de Air France fue impactante, pero existen numerosos directivos empresariales que se enfrentan a la resistencia pacífica y al resentimiento de su personal y no saben cómo lidiar con la situación.
El momento en que, como gerente, tu personal se vuelve en contra de ti, o en contra de algo que has propuesto, es verdaderamente alarmante, incluso si no existe una amenaza física.
Actitud defensiva
La primera reacción de los altos directivos es a menudo defensiva. Ellos se consultan entre sí, examinando los argumentos una y otra vez, convenciéndose a sí mismos de que seguramente están en lo correcto.
Y algunas veces lo están. Air France ha dado marcha atrás en relación con la propuesta de eliminación de 2.900 empleos que ocasionó la violenta revuelta, pero todavía tiene que reducir los costos para seguir siendo viable.
Pero a veces la directiva de la empresa está equivocada, o ha elegido la batalla equivocada o el peor momento para emprenderla. Cualquiera que sea la validez del caso, es difícil dirigir una organización, o llevar a cabo cualquier cambio, si se ha perdido el apoyo de la mayoría del personal.
Entonces, ¿qué deben hacer los ejecutivos bajo asedio? El primer paso es salirse de ese grupo de autorreafirmación en el tope de la jerarquía corporativa e investigar lo que está sucediendo en la organización. Existen personas que no necesariamente tienen títulos gerenciales formales pero que, debido a su experiencia y a sus conexiones, tienen una perspectiva de lo que está sucediendo. Pueden ser líderes sindicales, aunque a menudo no lo son.
Hay que hablar con ellos y obtener su opinión acerca de lo que la gente está pensando. Y, en particular, preguntarles cuán adecuadamente está comprendiendo el personal lo que tú estás tratando de lograr.
El proceso puede repetirse con la participación de pequeños grupos de trabajo. Después de exponer el punto de vista de la administración, la clave está en escuchar, con el propósito de discernir en dónde el progreso puede ser fácil y en dónde no.
Razones de la molestia
¿Qué es lo que realmente está molestando a la gente? ¿Es el contenido de lo que estás planeando o la forma en la que lo estás abordando? Es particularmente importante poner atención a las denuncias de injusticia: nada es más exasperante para un empleado.
Es sólo hasta haber obtenido la información pertinente que los gerentes deben comenzar a comunicarse con el resto de la fuerza laboral, enviando mensajes de correo electrónico que expliquen por qué las propuestas son necesarias y por qué -aunque algunos las encuentren difíciles- van a ser beneficiosas para una gran mayoría, y para la compañía.
Estos mensajes deben reconocer por qué algunos, quizás la mayoría, de los miembros del personal tienen objeciones. Es necesario presentar sus argumentos, así como el tuyo propio. No existe una herramienta de persuasión más poderosa que demostrar a las personas que han sido escuchadas.
Es a menudo durante el paso de enviar el mensaje cuando las cosas salen mal. Los correos electrónicos masivos pueden evocar las emociones incorrectas y empeorar aun más la situación. Existen dos razones comunes y contrastantes que ocasionan estas reacciones.
La primera es que hay demasiadas personas y departamentos involucrados: abogados, recursos humanos, comunicaciones, consultores externos. El resultado es que el correo electrónico, o el video o el blog, abarca demasiados puntos, o es excesivo o rígido. Los puntos cruciales se pierden por completo.
La segunda razón que ocasiona que el mensaje surta el efecto indeseado es que el ejecutivo que lo haya escrito acepte muy pocos consejos y fracase en tomar en cuenta lo que el personal está diciendo y pensando.
El mensaje tiene que ser claro: esto es lo que estamos tratando de lograr, ésta es la razón, así es cómo lo vamos a llevar a cabo y ésta es la razón por la que algunos de ustedes dicen que no les gusta; pero también hay que ofrecer la garantía adicional de que la administración está dispuesta a entretener cualquier discusión, siempre y cuando el resultado permita a la organización prosperar.
Acuerdos imposibles
Algunas veces, el acuerdo y las concesiones son imposibles. La organización tiene que encaminarse en una dirección que muchos encuentran objetable, pero, incluso después de que las discusiones hayan concluido, sigue siendo el mejor camino a seguir.
En otras ocasiones, la mayoría del personal está dispuesta a transigir, pero una minoría poderosa, más militante que el resto, se las arregla para prevenir que esto ocurra.
Es fácil que los ejecutivos se sientan acosados mientras todo esto está sucediendo. Durante las épocas de conflicto, el personal a menudo considera a sus jefes como la fuente de todos sus problemas, proyectando en ellos características crueles que no poseen (aunque algunos tal vez sí las tengan).
Como es de esperarse, los gerentes comienzan a sentirse incomprendidos y a sentir lástima por sí mismos. Existe una regla final para lidiar con los empleados agraviados: bajo ninguna circunstancia, como gerente, debes decirles a tus empleados cuán difícil es para ti. A ellos no les importa. Ni debería importarles. Nadie te obligó a aceptar un cargo de alto rango. Estos puestos están supuestos a ser difíciles. Por eso es que se te paga más.
(c) 2015 The Financial Times Ltd. All rights reserved.
domingo, 6 de septiembre de 2015
Ecosistema útil para todos ¿Cómo funciona nuestro mercado de valores?
El mercado de valores es parte del sistema financiero, en el que se intermedian recursos para satisfacer necesidades de liquidez (financiamiento empresarial) o necesidades de obtener rentabilidad por recursos disponibles (inversiones).
En este escenario, la bolsa es el lugar donde los oferentes (inversionistas) y demandantes (empresas o instituciones) interactúan y están representados por las agencias de bolsa (intermediarios), que son entidades que compran y venden valores a nombre de sus clientes, en los mecanismos de negociación dispuestos por la bolsa.
En el gráfico superior se presentan los participantes del mercado y su interrelación.
La empresa que desea financiarse acude a una agencia de bolsa, para que ésta estructure la emisión. Es un proceso en el que se determinan las características de los valores (tasa, plazo, amortizaciones y garantías, entre otras). Además, se elabora el prospecto, un documento que contiene amplia información sobre la empresa.
Calificaciones de riesgo
Los valores son evaluados por una calificadora de riesgo, que realiza un análisis cuantitativo y cualitativo en función del cual emite una calificación de riesgo, algo así como un dictamen.
Las calificaciones que se otorgan a los valores difieren según el tipo de valores que se desea emitir. Por ejemplo, cuando se habla de valores de renta variable, las calificaciones tienen connotaciones diferentes a cuando se hace referencia a valores representativos de deuda de corto plazo.
En el primer caso, la máxima calificación que puede recibir una acción ordinaria es "I”, que representa "el más alto nivel de solvencia y muy buena capacidad de generación de utilidades”. En los valores representativos de deuda de corto plazo la calificación más alta corresponde al nivel 1 (N-1), donde están "aquellos valores que cuentan con una alta capacidad de pago de capital e intereses en los términos y plazos pactados, la cual no se vería afectada en forma significativa, ante posibles cambios en el emisor, en el sector al que pertenece o en la economía”.
Conviene aclarar que la calificación de riesgo no constituye una sugerencia o recomendación para comprar, vender, mantener un determinado valor o realizar una inversión, ni un aval o garantía de una inversión, emisión o su emisor; sino la opinión de un especialista privado respecto a la capacidad de que un emisor cumpla con sus obligaciones en los términos y plazos pactados, como un factor complementario para la toma de decisiones de inversión.
Depósito de valores
Cuando concluye el proceso de calificación se realiza la liquidación y custodia de los valores con la entidad de depósito, que en Bolivia se denomina Entidad de Depósito de Valores S.A. (EDV).
Hasta hace algunos años, los valores eran documentos impresos en papel de seguridad con las firmas de los representantes legales del emisor y, puesto que se trataba de documentos negociables, era necesario prever una adecuada custodia de los mismos.
Con la creación de la EDV se dio un salto cualitativo importante al pasar del registro en papel al electrónico, con altísimos estándares de seguridad y confidencialidad. Actualmente, todas las emisiones de valores son "desmaterializadas”, es decir, la tenencia de un valor está registrada como una anotación en cuenta en un registro electrónico.
Tras completar los pasos precedentes, la agencia de bolsa realiza las gestiones para inscribir a la empresa como emisora en el Registro del Mercado de Valores (RMV), a cargo de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), el regulador en Bolivia, para inscribir la emisión en la Bolsa Boliviana de Valores S.A. (BBV).
Una vez concluido este proceso, los valores pueden ser ofertados a los inversionistas a través de los mecanismos de negociación de la bolsa. La agencia realiza un trabajo de promoción de los valores ofrecidos entre los inversionistas, para luego ofertarlos al mercado a través de la bolsa.
La bolsa dispone mecanismos de negociación de valores en los cuales las agencias, a través de sus operadores, compran y venden valores por cuenta de sus clientes inversionistas y empresas. Así, la empresa vende valores a través de la bolsa y, a cambio de estos valores que ofrecen un rendimiento, los inversionistas entregan recursos financieros para cubrir las necesidades de la empresa.
Regulación y control
Todo este proceso está regulado y normado por la ASFI, que establece las reglas para el funcionamiento del mercado y además verifica que sean cumplidas. La eficiencia de este sistema de financiamiento radica en que los emisores y los inversionistas negocian una tasa de interés en un mercado transparente y competitivo.
Esto permite, en el caso de los emisores, financiarse a largo plazo, a bajas tasas de interés y habitualmente sin garantías hipotecarias o prendarias; y en el caso de los inversionistas, maximizar la rentabilidad de sus recursos, conociendo en todo momento el riesgo a que se exponen, gracias a los informes de calificación de riesgos.
Una prueba de ello es la rentabilidad lograda por los fondos de capitalización individual de las administradoras de fondos de pensiones (AFP) a lo largo de muchos años. También son testigos de la eficiencia de este sistema las empresas que han logrado realizar proyectos multimillonarios financiados íntegramente en la BBV y que, en otras condiciones, quizás no habrían sido viables.
Desde hace algún tiempo la BBV ha dejado de ser una opción de financiamiento exclusiva para grandes empresas y han empezado a acercarse a este mercado empresas medianas y pequeñas.
Existen casos de éxito muy interesantes, en los que empresas pequeñas han apalancado sus actividades financiándose a través de la emisión de valores y han logrado importantes crecimientos en muy pocos años, al punto de convertirse en poco tiempo en referentes de la industria o del sector al que pertenecen.
GLOSARIO
RMV
Es un registro público dependiente de la Dirección de Supervisión de Valores de ASFI, donde mediante resolución administrativa o carta de autorización, según corresponda, se inscribe a personas jurídicas o naturales, emisiones, valores, actividades u otros para participar en el mercado de valores.
Prospecto
Es un documento informativo puesto en circulación cuando se vende (emite) un valor. Contiene todo lo relativo a las condiciones de la venta de los valores e información sobre los principales aspectos legales, administrativos, económicos y financieros del emisor. Unprospecto marco debe contener mínimamente la siguiente información:
- Resumen de las condiciones y características de la oferta.
- Antecedentes legales de la emisión y del emisor.
- Garantías.
- Restricciones y limitaciones a las que se sujeta el emisor durante la vigencia de la emisión.
- Información financiera, análisis de sus principales cuentas, así como sus ratios comparativos de liquidez, endeudamiento, solvencia y rentabilidad señalando la fórmula utilizada para su cálculo.
- Breve exposición de los factores de riesgo.
- Incorporación por referencia: cuando el prospecto incorpore por referencia información previamente revelada al mercado, debe señalarse este hecho, incluyendo una lista de los documentos incorporados.
Se debe señalar, asimismo, los lugares donde los mencionados documentos pueden ser consultados y el derecho de los potenciales inversionistas de solicitar copias de los mencionados papeles.
En este escenario, la bolsa es el lugar donde los oferentes (inversionistas) y demandantes (empresas o instituciones) interactúan y están representados por las agencias de bolsa (intermediarios), que son entidades que compran y venden valores a nombre de sus clientes, en los mecanismos de negociación dispuestos por la bolsa.
En el gráfico superior se presentan los participantes del mercado y su interrelación.
La empresa que desea financiarse acude a una agencia de bolsa, para que ésta estructure la emisión. Es un proceso en el que se determinan las características de los valores (tasa, plazo, amortizaciones y garantías, entre otras). Además, se elabora el prospecto, un documento que contiene amplia información sobre la empresa.
Calificaciones de riesgo
Los valores son evaluados por una calificadora de riesgo, que realiza un análisis cuantitativo y cualitativo en función del cual emite una calificación de riesgo, algo así como un dictamen.
Las calificaciones que se otorgan a los valores difieren según el tipo de valores que se desea emitir. Por ejemplo, cuando se habla de valores de renta variable, las calificaciones tienen connotaciones diferentes a cuando se hace referencia a valores representativos de deuda de corto plazo.
En el primer caso, la máxima calificación que puede recibir una acción ordinaria es "I”, que representa "el más alto nivel de solvencia y muy buena capacidad de generación de utilidades”. En los valores representativos de deuda de corto plazo la calificación más alta corresponde al nivel 1 (N-1), donde están "aquellos valores que cuentan con una alta capacidad de pago de capital e intereses en los términos y plazos pactados, la cual no se vería afectada en forma significativa, ante posibles cambios en el emisor, en el sector al que pertenece o en la economía”.
Conviene aclarar que la calificación de riesgo no constituye una sugerencia o recomendación para comprar, vender, mantener un determinado valor o realizar una inversión, ni un aval o garantía de una inversión, emisión o su emisor; sino la opinión de un especialista privado respecto a la capacidad de que un emisor cumpla con sus obligaciones en los términos y plazos pactados, como un factor complementario para la toma de decisiones de inversión.
Depósito de valores
Cuando concluye el proceso de calificación se realiza la liquidación y custodia de los valores con la entidad de depósito, que en Bolivia se denomina Entidad de Depósito de Valores S.A. (EDV).
Hasta hace algunos años, los valores eran documentos impresos en papel de seguridad con las firmas de los representantes legales del emisor y, puesto que se trataba de documentos negociables, era necesario prever una adecuada custodia de los mismos.
Con la creación de la EDV se dio un salto cualitativo importante al pasar del registro en papel al electrónico, con altísimos estándares de seguridad y confidencialidad. Actualmente, todas las emisiones de valores son "desmaterializadas”, es decir, la tenencia de un valor está registrada como una anotación en cuenta en un registro electrónico.
Tras completar los pasos precedentes, la agencia de bolsa realiza las gestiones para inscribir a la empresa como emisora en el Registro del Mercado de Valores (RMV), a cargo de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), el regulador en Bolivia, para inscribir la emisión en la Bolsa Boliviana de Valores S.A. (BBV).
Una vez concluido este proceso, los valores pueden ser ofertados a los inversionistas a través de los mecanismos de negociación de la bolsa. La agencia realiza un trabajo de promoción de los valores ofrecidos entre los inversionistas, para luego ofertarlos al mercado a través de la bolsa.
La bolsa dispone mecanismos de negociación de valores en los cuales las agencias, a través de sus operadores, compran y venden valores por cuenta de sus clientes inversionistas y empresas. Así, la empresa vende valores a través de la bolsa y, a cambio de estos valores que ofrecen un rendimiento, los inversionistas entregan recursos financieros para cubrir las necesidades de la empresa.
Regulación y control
Todo este proceso está regulado y normado por la ASFI, que establece las reglas para el funcionamiento del mercado y además verifica que sean cumplidas. La eficiencia de este sistema de financiamiento radica en que los emisores y los inversionistas negocian una tasa de interés en un mercado transparente y competitivo.
Esto permite, en el caso de los emisores, financiarse a largo plazo, a bajas tasas de interés y habitualmente sin garantías hipotecarias o prendarias; y en el caso de los inversionistas, maximizar la rentabilidad de sus recursos, conociendo en todo momento el riesgo a que se exponen, gracias a los informes de calificación de riesgos.
Una prueba de ello es la rentabilidad lograda por los fondos de capitalización individual de las administradoras de fondos de pensiones (AFP) a lo largo de muchos años. También son testigos de la eficiencia de este sistema las empresas que han logrado realizar proyectos multimillonarios financiados íntegramente en la BBV y que, en otras condiciones, quizás no habrían sido viables.
Desde hace algún tiempo la BBV ha dejado de ser una opción de financiamiento exclusiva para grandes empresas y han empezado a acercarse a este mercado empresas medianas y pequeñas.
Existen casos de éxito muy interesantes, en los que empresas pequeñas han apalancado sus actividades financiándose a través de la emisión de valores y han logrado importantes crecimientos en muy pocos años, al punto de convertirse en poco tiempo en referentes de la industria o del sector al que pertenecen.
GLOSARIO
RMV
Es un registro público dependiente de la Dirección de Supervisión de Valores de ASFI, donde mediante resolución administrativa o carta de autorización, según corresponda, se inscribe a personas jurídicas o naturales, emisiones, valores, actividades u otros para participar en el mercado de valores.
Prospecto
Es un documento informativo puesto en circulación cuando se vende (emite) un valor. Contiene todo lo relativo a las condiciones de la venta de los valores e información sobre los principales aspectos legales, administrativos, económicos y financieros del emisor. Unprospecto marco debe contener mínimamente la siguiente información:
- Resumen de las condiciones y características de la oferta.
- Antecedentes legales de la emisión y del emisor.
- Garantías.
- Restricciones y limitaciones a las que se sujeta el emisor durante la vigencia de la emisión.
- Información financiera, análisis de sus principales cuentas, así como sus ratios comparativos de liquidez, endeudamiento, solvencia y rentabilidad señalando la fórmula utilizada para su cálculo.
- Breve exposición de los factores de riesgo.
- Incorporación por referencia: cuando el prospecto incorpore por referencia información previamente revelada al mercado, debe señalarse este hecho, incluyendo una lista de los documentos incorporados.
Se debe señalar, asimismo, los lugares donde los mencionados documentos pueden ser consultados y el derecho de los potenciales inversionistas de solicitar copias de los mencionados papeles.
¿Por qué un banquero infeliz es un mejor banquero?
Los grandes artistas sufren. Ludwig van Beethoven perdió la capacidad de oír. Fiódor Dostoyevsky soportó la epilepsia, la pobreza y el exilio siberiano. Vincent van Gogh cortó una sección de su oreja izquierda y unos años más tarde se suicidó usando una pistola.
Los banqueros, por el contrario, rara vez se asocian con este tipo de vicisitudes. Su sueldo es demasiado alto y sus beneficios -que van desde rondas de golf en Augusta hasta paseos en fabulosos aviones privados- son exorbitantes.
Pero nuestros intermediarios financieros también sienten dolor, y en la actualidad existen razones para creer que los banqueros infelices son mejores banqueros, de la misma manera que los compositores, novelistas y pintores desdichados producen increíbles obras de arte.
Grande, norteamericano
La evidencia está representada por las contrastantes fortunas mundiales de los grandes bancos de Nueva York y Londres. En la actualidad, los grupos financieros estadounidenses claramente imperan. Incluso John McFarlane, presidente ejecutivo de Barclays, reconoció hace unos días: "Cuando nos referimos a los bancos de inversión dominantes, son los norteamericanos”.
Esto representa un curioso giro de los acontecimientos debido a que, no hace mucho tiempo, la opinión popular en el mundo empresarial mantenía que la estrategia de "poca reglamentación” en el sector financiero del Reino Unido conduciría a una migración de la actividad mercantil a Londres, resultando inevitablemente en beneficios para sus bancos.
Los miembros de la élite de Nueva York estaban tan temerosos que en 2007 Michael Bloomberg, alcalde de la ciudad en aquel entonces, y Charles Schumer, en su misma capacidad de senador del estado de Nueva York en aquel entonces como ahora, dieron a conocer un informe de McKinsey que documentaba las dificultades de conducir negocios bancarios en Estados Unidos.
Las dificultades incluían la existencia de autoridades duplicadas a nivel local y federal; la propensión nacional hacia el litigio; la paranoia regulatoria en relación con los derivados; y los costos de la aplicación de la Ley Sarbanes-Oxley de 2002, la cual requiere que los directores certifiquen la eficacia de sus controles internos y de los procedimientos de presentación de informes financieros.
"Para muchos ejecutivos, Londres cuenta con un mejor modelo de regulación”, declaró el informe. "Es más fácil conducir negocios allí, existe un diálogo más abierto con los profesionales, y el mercado se beneficia de normas de alto nivel basadas en principios establecidos por un solo regulador”.
Este tipo de conversación se redujo en gran medida con la posterior crisis financiera mundial, la cual expuso al Reino Unido como un punto débil en el régimen regulatorio global y convirtió al pueblo británico y a sus representantes en verdaderos opositores bancarios.
Intensificación de normas
Pero el dolor y el sufrimiento de los banqueros en Estados Unidos se intensificaron todavía más. Las multas de miles de millones de dólares por mala conducta se volvieron comunes, con el Bank of America pagando 75.500 millones de dólares solamente en acuerdos extrajudiciales hipotecarios, según Thomson Reuters.
La ley de reforma financiera Dodd-Frank de 2010 prohibió la negociación por cuenta propia por parte de los bancos y estableció la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor, descrita por Jeb Hensarling, un miembro republicano de la Cámara de Representantes, como posiblemente "la agencia federal más poderosa y menos responsable de rendir cuentas en la historia de nuestra nación”.
Fue doloroso. Los resultados se podían observar en los rostros de los banqueros. Lloyd Blankfein, director ejecutivo de Goldman Sachs, escondió su dolor detrás de su barba. Jamie Dimon, director ejecutivo de JPMorgan Chase, se convirtió en el "Rebelde sin Causa” de los servicios financieros -como James Dean en su famosa película- asegurando con frecuencia que los banqueros estaban siendo incomprendidos. "Los bancos están siendo atacados”, declaró a los periodistas este año.
Pero estos tristes e incompetentes individuos del sector bancario estadounidense no se están exactamente declarando en quiebra y esto presenta interesantes posibilidades. Tal vez toda esta regulación en Estados Unidos ha fortalecido a nuestros banqueros, concentrando sus mentes de una manera que hubiera sido poco probable en regímenes más permisivos.
Ya sucedió antes
Este tipo de escenario se ha dado antes. Durante la depresión de la década de 1930, el New Deal del presidente Franklin Roosevelt atacó los problemas del sector financiero de la nación, separando por completo la banca de inversión de la banca comercial con la aprobación de la Ley Glass-Steagall. El sector de valores resultante se convirtió en la envidia del mundo.
Es posible que pudiera ocurrir lo mismo en la actualidad. El 21 de julio de 2010, el día en que el presidente Barack Obama firmó la Ley Dodd-Frank, el precio de las acciones de JPMorgan cerró a 38,42 dólares. A fines de agosto era de 68,05. Durante el mismo período, el precio de las acciones de Goldman aumentó de 146,99 a 203,44 dólares. Tanto Blankfein como Dimon son grandes accionistas de sus compañías, lo cual significa que ahora son mucho más ricos.
Todo esto me recuerda al viejo éxito musical de John Cougar Mellencamp de la década de 1980. "A veces el amor no se siente como debiera”, decía la canción. "El dolor que me causas vale la pena”.
Los banqueros, por el contrario, rara vez se asocian con este tipo de vicisitudes. Su sueldo es demasiado alto y sus beneficios -que van desde rondas de golf en Augusta hasta paseos en fabulosos aviones privados- son exorbitantes.
Pero nuestros intermediarios financieros también sienten dolor, y en la actualidad existen razones para creer que los banqueros infelices son mejores banqueros, de la misma manera que los compositores, novelistas y pintores desdichados producen increíbles obras de arte.
Grande, norteamericano
La evidencia está representada por las contrastantes fortunas mundiales de los grandes bancos de Nueva York y Londres. En la actualidad, los grupos financieros estadounidenses claramente imperan. Incluso John McFarlane, presidente ejecutivo de Barclays, reconoció hace unos días: "Cuando nos referimos a los bancos de inversión dominantes, son los norteamericanos”.
Esto representa un curioso giro de los acontecimientos debido a que, no hace mucho tiempo, la opinión popular en el mundo empresarial mantenía que la estrategia de "poca reglamentación” en el sector financiero del Reino Unido conduciría a una migración de la actividad mercantil a Londres, resultando inevitablemente en beneficios para sus bancos.
Los miembros de la élite de Nueva York estaban tan temerosos que en 2007 Michael Bloomberg, alcalde de la ciudad en aquel entonces, y Charles Schumer, en su misma capacidad de senador del estado de Nueva York en aquel entonces como ahora, dieron a conocer un informe de McKinsey que documentaba las dificultades de conducir negocios bancarios en Estados Unidos.
Las dificultades incluían la existencia de autoridades duplicadas a nivel local y federal; la propensión nacional hacia el litigio; la paranoia regulatoria en relación con los derivados; y los costos de la aplicación de la Ley Sarbanes-Oxley de 2002, la cual requiere que los directores certifiquen la eficacia de sus controles internos y de los procedimientos de presentación de informes financieros.
"Para muchos ejecutivos, Londres cuenta con un mejor modelo de regulación”, declaró el informe. "Es más fácil conducir negocios allí, existe un diálogo más abierto con los profesionales, y el mercado se beneficia de normas de alto nivel basadas en principios establecidos por un solo regulador”.
Este tipo de conversación se redujo en gran medida con la posterior crisis financiera mundial, la cual expuso al Reino Unido como un punto débil en el régimen regulatorio global y convirtió al pueblo británico y a sus representantes en verdaderos opositores bancarios.
Intensificación de normas
Pero el dolor y el sufrimiento de los banqueros en Estados Unidos se intensificaron todavía más. Las multas de miles de millones de dólares por mala conducta se volvieron comunes, con el Bank of America pagando 75.500 millones de dólares solamente en acuerdos extrajudiciales hipotecarios, según Thomson Reuters.
La ley de reforma financiera Dodd-Frank de 2010 prohibió la negociación por cuenta propia por parte de los bancos y estableció la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor, descrita por Jeb Hensarling, un miembro republicano de la Cámara de Representantes, como posiblemente "la agencia federal más poderosa y menos responsable de rendir cuentas en la historia de nuestra nación”.
Fue doloroso. Los resultados se podían observar en los rostros de los banqueros. Lloyd Blankfein, director ejecutivo de Goldman Sachs, escondió su dolor detrás de su barba. Jamie Dimon, director ejecutivo de JPMorgan Chase, se convirtió en el "Rebelde sin Causa” de los servicios financieros -como James Dean en su famosa película- asegurando con frecuencia que los banqueros estaban siendo incomprendidos. "Los bancos están siendo atacados”, declaró a los periodistas este año.
Pero estos tristes e incompetentes individuos del sector bancario estadounidense no se están exactamente declarando en quiebra y esto presenta interesantes posibilidades. Tal vez toda esta regulación en Estados Unidos ha fortalecido a nuestros banqueros, concentrando sus mentes de una manera que hubiera sido poco probable en regímenes más permisivos.
Ya sucedió antes
Este tipo de escenario se ha dado antes. Durante la depresión de la década de 1930, el New Deal del presidente Franklin Roosevelt atacó los problemas del sector financiero de la nación, separando por completo la banca de inversión de la banca comercial con la aprobación de la Ley Glass-Steagall. El sector de valores resultante se convirtió en la envidia del mundo.
Es posible que pudiera ocurrir lo mismo en la actualidad. El 21 de julio de 2010, el día en que el presidente Barack Obama firmó la Ley Dodd-Frank, el precio de las acciones de JPMorgan cerró a 38,42 dólares. A fines de agosto era de 68,05. Durante el mismo período, el precio de las acciones de Goldman aumentó de 146,99 a 203,44 dólares. Tanto Blankfein como Dimon son grandes accionistas de sus compañías, lo cual significa que ahora son mucho más ricos.
Todo esto me recuerda al viejo éxito musical de John Cougar Mellencamp de la década de 1980. "A veces el amor no se siente como debiera”, decía la canción. "El dolor que me causas vale la pena”.
lunes, 31 de agosto de 2015
Median en el mercado de valores ¿Qué es una agencia de bolsa?
Los agentes en valores o agencias de bolsa son intermediarios que cuentan con la autorización para transar con valores; constituyen una parte fundamental para el funcionamiento del mercado de valores y en ellos depositan su confianza tanto emisores como inversionistas.
Una agencia de bolsa es una sociedad de objeto social único y exclusivo, por lo que solamente puede realizar actividades que estén establecidas en la Ley del Mercado de Valores y la normativa que emite el ente regulador.
Para ejercer la intermediación de valores es necesario cumplir con requisitos de solvencia legal, económica, moral y profesional. En términos sencillos, una agencia de bolsa es una empresa autorizada para comprar y vender valores, usualmente por encargo de terceros, cobrando para sí una comisión por sus servicios.
En algunos casos, el intermediario realiza transacciones por cuenta propia; es decir que se convierte en un inversionista más del mercado. Más aún, el intermediario de hoy efectúa variadas funciones y ofrece una gama de otros servicios, entre los que suele encontrarse la asesoría de valores, que consiste en orientar a los inversionistas (actuales y potenciales) y a los emisores de valores.
También realiza administración de cartera cuando el cliente entrega una determinada cantidad de dinero (o de valores) y permite que el intermediario adquiera distintos valores, conformando así una cartera o portafolio, la cual puede modificar (comprando o vendiendo valores) para maximizar las ganancias para el inversionista.
Otras funciones son la custodia, que tiene que ver con que el intermediario se encarga de resguardar o custodiar los valores en administración; y el otorgamiento de créditos, para eventualmente dar liquidez a sus clientes y que adquieran valores en el mercado.
Finalmente, realiza préstamos de los valores de sus clientes con la previa autorización de éstos, para así cobrar una comisión y bajo el compromiso de que le sean devueltos en pocos días.
Los intermediarios y la regulación
Las normas imponen exigencias patrimoniales a los intermediarios, así como diversas obligaciones y prohibiciones, para inspirar confianza y seguridad en el mercado. Las casas de bolsa, en todo momento, deben contar con un capital o patrimonio mínimo para que respalden el conjunto de operaciones que realizan.
También se debe constituir garantías en favor del regulador para cubrir las situaciones en que los clientes denuncien una ejecución inadecuada de sus órdenes (de manera distinta a lo que se ordenó); para ello previamente se debe someter la discrepancia a un arbitraje. Se requiere además que cumplan con ciertos indicadores de liquidez, para evitar la falta de los suficientes recursos disponibles para hacer frente a sus operaciones de compra y venta de valores.
Existen limitaciones o prohibiciones orientadas a proteger a los clientes de ciertas prácticas que puedan tener los intermediarios, y que de hecho se consideran nocivas. Los valores propiedad de los clientes deben estar separados de los que pertenecen al intermediario. En esta línea, se exige que las transacciones de los clientes tengan prioridad sobre las que por cuenta propia efectúa la agencia de bolsa, y de que existan procedimientos transparentes de la secuencia de ejecución de las órdenes de clientes.
En adición, se prohíbe que los recursos de los clientes se destinen a propósitos diferentes de los encomendados. Por otro lado, los intermediarios deben abstenerse de crear situaciones ficticias, de liquidez o de precio, en la negociación de un valor.
Requisitos para constituir una agencia de bolsa
Los requisitos que deben satisfacer las agencias de bolsa para operar en el país son: poseer acciones de la Bolsa Boliviana de Valores (BBV) SA, adquirir un puesto de bolsa en la BBV, mantener un capital mínimo de 200.000 Derechos Especiales de Giro (aproximadamente 560.000 dólares), contar con las autorizaciones de la ASFI y del Directorio de la BBV, estar inscrito en el Registro del Mercado de Valores, demostrar la solvencia moral y económica de sus directores y ejecutivos, y depositar las garantías de funcionamiento de acuerdo a ley.
Funcionamiento
La legislación en Bolivia admite como principales funciones de las agencias de bolsa intermediar valores por cuenta de terceros, operar por cuenta propia, proveer servicios de asesoría en materia de intermediación de valores y de asesoría financiera y administrar inversiones en portafolio.
Las agencias de bolsa operan en las bolsas a través de sus operadores de ruedo, que son aquellas personas acreditadas por la agencia y autorizadas por la ASFI y la BBV, para ejecutar las órdenes de compra y venta de valores a favor de los clientes de las agencias de bolsa.
Organización
Para cumplir adecuadamente con sus objetivos, las agencias de bolsa han creado estructuras administrativas que les permiten cumplir las demandas de servicio con agilidad y permiten aprovechar los conocimientos de los profesionales que en ellas trabajan.
Las áreas que en general suelen conformar la estructura administrativa de las agencias de bolsa son: operaciones, administración, promociones y emisiones.
El área de operaciones equivale al departamento de producción de una empresa, y su función es llevar a cabo las actividades necesarias para satisfacer a sus clientes en referencia a la provisión de instrumentos de inversión. Generalmente se encarga de la negociación de valores en el ruedo de la BBV y de la asignación de operaciones entre los clientes de acuerdo con sus órdenes de compra o de venta de valores.
El área de administración se encarga del manejo administrativo de las distintas actividades que realiza la empresa. Realiza la liquidación y conciliación de las operaciones bursátiles realizadas por la agencia de bolsa.
El área de promociones cumple la función de departamento de ventas y generalmente está constituida por asesores de inversión quienes realizan actividades de mercadeo entre la clientela de la agencia de bolsa.
El área de emisiones da el asesoramiento necesario para el diseño, oferta pública y colocación de emisiones de valores y estructuración de procesos de titularización, entre otros.
En las agencias de bolsa debe existir y funcionar siempre un comité de inversiones, el cual diseña y controla las políticas de inversión para cada cartera de inversiones, identifica los tipos de riesgo a los que se encuentran sujetas las inversiones de cartera y establece los límites de inversión, entre otros.
También deben contar con un oficial de cumplimiento, quien debe revisar y controlar que la normativa aplicable se cumpla a cabalidad en la agencia; comunicar al directorio las modificaciones que haya en la normativa aplicable que regula la actividad, verificar si las quejas y demandas de los clientes presentadas provienen de infracciones a la normativa vigente y evaluar si las soluciones propuestas o adoptadas son las adecuadas, debiendo informar al directorio.
Las agencias de bolsa deben ejercer sus actividades en la Bolsa de Valores a través de operadores de bolsa, también denominados operadores de ruedo, quienes deben ser habilitados por la bolsa y estar autorizados por ASFI, una vez cumplidos ciertos requisitos.
Para la prestación de servicios de administración de cartera, sea discrecional o no, las agencias de bolsa deben contar con asesores de inversión, quienes deben estar autorizados e inscritos en el Registro del Mercado de Valores y se ocuparán de mantener contacto con los inversionistas y el público en general; además, podrán administrar las carteras de clientes, por expresa autorización de su agencia de bolsa.
Una agencia de bolsa es una sociedad de objeto social único y exclusivo, por lo que solamente puede realizar actividades que estén establecidas en la Ley del Mercado de Valores y la normativa que emite el ente regulador.
Para ejercer la intermediación de valores es necesario cumplir con requisitos de solvencia legal, económica, moral y profesional. En términos sencillos, una agencia de bolsa es una empresa autorizada para comprar y vender valores, usualmente por encargo de terceros, cobrando para sí una comisión por sus servicios.
En algunos casos, el intermediario realiza transacciones por cuenta propia; es decir que se convierte en un inversionista más del mercado. Más aún, el intermediario de hoy efectúa variadas funciones y ofrece una gama de otros servicios, entre los que suele encontrarse la asesoría de valores, que consiste en orientar a los inversionistas (actuales y potenciales) y a los emisores de valores.
También realiza administración de cartera cuando el cliente entrega una determinada cantidad de dinero (o de valores) y permite que el intermediario adquiera distintos valores, conformando así una cartera o portafolio, la cual puede modificar (comprando o vendiendo valores) para maximizar las ganancias para el inversionista.
Otras funciones son la custodia, que tiene que ver con que el intermediario se encarga de resguardar o custodiar los valores en administración; y el otorgamiento de créditos, para eventualmente dar liquidez a sus clientes y que adquieran valores en el mercado.
Finalmente, realiza préstamos de los valores de sus clientes con la previa autorización de éstos, para así cobrar una comisión y bajo el compromiso de que le sean devueltos en pocos días.
Los intermediarios y la regulación
Las normas imponen exigencias patrimoniales a los intermediarios, así como diversas obligaciones y prohibiciones, para inspirar confianza y seguridad en el mercado. Las casas de bolsa, en todo momento, deben contar con un capital o patrimonio mínimo para que respalden el conjunto de operaciones que realizan.
También se debe constituir garantías en favor del regulador para cubrir las situaciones en que los clientes denuncien una ejecución inadecuada de sus órdenes (de manera distinta a lo que se ordenó); para ello previamente se debe someter la discrepancia a un arbitraje. Se requiere además que cumplan con ciertos indicadores de liquidez, para evitar la falta de los suficientes recursos disponibles para hacer frente a sus operaciones de compra y venta de valores.
Existen limitaciones o prohibiciones orientadas a proteger a los clientes de ciertas prácticas que puedan tener los intermediarios, y que de hecho se consideran nocivas. Los valores propiedad de los clientes deben estar separados de los que pertenecen al intermediario. En esta línea, se exige que las transacciones de los clientes tengan prioridad sobre las que por cuenta propia efectúa la agencia de bolsa, y de que existan procedimientos transparentes de la secuencia de ejecución de las órdenes de clientes.
En adición, se prohíbe que los recursos de los clientes se destinen a propósitos diferentes de los encomendados. Por otro lado, los intermediarios deben abstenerse de crear situaciones ficticias, de liquidez o de precio, en la negociación de un valor.
Requisitos para constituir una agencia de bolsa
Los requisitos que deben satisfacer las agencias de bolsa para operar en el país son: poseer acciones de la Bolsa Boliviana de Valores (BBV) SA, adquirir un puesto de bolsa en la BBV, mantener un capital mínimo de 200.000 Derechos Especiales de Giro (aproximadamente 560.000 dólares), contar con las autorizaciones de la ASFI y del Directorio de la BBV, estar inscrito en el Registro del Mercado de Valores, demostrar la solvencia moral y económica de sus directores y ejecutivos, y depositar las garantías de funcionamiento de acuerdo a ley.
Funcionamiento
La legislación en Bolivia admite como principales funciones de las agencias de bolsa intermediar valores por cuenta de terceros, operar por cuenta propia, proveer servicios de asesoría en materia de intermediación de valores y de asesoría financiera y administrar inversiones en portafolio.
Las agencias de bolsa operan en las bolsas a través de sus operadores de ruedo, que son aquellas personas acreditadas por la agencia y autorizadas por la ASFI y la BBV, para ejecutar las órdenes de compra y venta de valores a favor de los clientes de las agencias de bolsa.
Organización
Para cumplir adecuadamente con sus objetivos, las agencias de bolsa han creado estructuras administrativas que les permiten cumplir las demandas de servicio con agilidad y permiten aprovechar los conocimientos de los profesionales que en ellas trabajan.
Las áreas que en general suelen conformar la estructura administrativa de las agencias de bolsa son: operaciones, administración, promociones y emisiones.
El área de operaciones equivale al departamento de producción de una empresa, y su función es llevar a cabo las actividades necesarias para satisfacer a sus clientes en referencia a la provisión de instrumentos de inversión. Generalmente se encarga de la negociación de valores en el ruedo de la BBV y de la asignación de operaciones entre los clientes de acuerdo con sus órdenes de compra o de venta de valores.
El área de administración se encarga del manejo administrativo de las distintas actividades que realiza la empresa. Realiza la liquidación y conciliación de las operaciones bursátiles realizadas por la agencia de bolsa.
El área de promociones cumple la función de departamento de ventas y generalmente está constituida por asesores de inversión quienes realizan actividades de mercadeo entre la clientela de la agencia de bolsa.
El área de emisiones da el asesoramiento necesario para el diseño, oferta pública y colocación de emisiones de valores y estructuración de procesos de titularización, entre otros.
En las agencias de bolsa debe existir y funcionar siempre un comité de inversiones, el cual diseña y controla las políticas de inversión para cada cartera de inversiones, identifica los tipos de riesgo a los que se encuentran sujetas las inversiones de cartera y establece los límites de inversión, entre otros.
También deben contar con un oficial de cumplimiento, quien debe revisar y controlar que la normativa aplicable se cumpla a cabalidad en la agencia; comunicar al directorio las modificaciones que haya en la normativa aplicable que regula la actividad, verificar si las quejas y demandas de los clientes presentadas provienen de infracciones a la normativa vigente y evaluar si las soluciones propuestas o adoptadas son las adecuadas, debiendo informar al directorio.
Las agencias de bolsa deben ejercer sus actividades en la Bolsa de Valores a través de operadores de bolsa, también denominados operadores de ruedo, quienes deben ser habilitados por la bolsa y estar autorizados por ASFI, una vez cumplidos ciertos requisitos.
Para la prestación de servicios de administración de cartera, sea discrecional o no, las agencias de bolsa deben contar con asesores de inversión, quienes deben estar autorizados e inscritos en el Registro del Mercado de Valores y se ocuparán de mantener contacto con los inversionistas y el público en general; además, podrán administrar las carteras de clientes, por expresa autorización de su agencia de bolsa.
miércoles, 26 de agosto de 2015
¿Quién gana y quién pierde por la caída de la bolsa de China?
El mundo financiero está preocupado por los datos de crecimiento de la segunda economía más grande del planeta y su posible efecto en los mercados internacionales. En América Latina, Chile y Venezuela sentirán el mayor impacto, según BBC Mundo.
Ayer los mercados volvieron a sufrir fuertes caídas por segundo día consecutivo en las primeras operaciones del día en China, donde el principal índice de la bolsa de Shanghái cayó un 5,5% en la apertura y cerró con pérdidas de un 8,5%, la mayor caída desde 2007.
El efecto dominó alcanzó a las bolsas europeas el lunes por la mañana y se extendió por el resto del planeta. El precio del petróleo cayó a su nivel más bajo en seis años y el valor promedio de las commodities (materias primas) experimentaron su mayor disminución en lo que va de este siglo.
El precio del oro, metal refugio en tiempos de incertidumbre, también fue arrastrado por la debacle con una caída del 0,6%.
En el caso de América Latina, la región viene sintiendo el impacto de la desaceleración China desde hace un par de años. En su último informe la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), señaló que la región sólo crecerá un 0,5% este año y citó a la caída de los precios de las materias primas debido a la desaceleración china como una de las principales causas.
Este impacto se hizo sentir en los grandes productores de materias primas en la región. Venezuela, por el petróleo, y Chile, por el cobre, se encuentran entre los más perjudicados, aunque no son los únicos.
Sin embargo, el efecto de la economía china sobre la región no se limita al precio de las materias primas.
La devaluación del yuan produjo una caída del real brasileño del 1%, mientras que el peso chileno también sufrió el impacto de las noticias chinas con una caída a su más bajo nivel en 12 años.
A pesar de las malas noticias, China es la segunda economía mundial, una de las que más crece a nivel global, y tanto su producción industrial, que se refleja en los mercados de commodities, como su crecimiento es fundamental para países como Alemania.
El índice industrial de China marcó el peor desempeño del sector desde marzo de 2009 en plena recesión mundial, luego del estallido financiero del año previo.
Los mercados financieros tienen una fuerte tendencia a una volatilidad de "lunes negro” seguidos por titulares brillantes en las siguientes semanas sobre grandes recuperaciones bursátiles con fabulosas ganancias.
Esta volatilidad se alimenta del fuerte elemento especulativo presente en mercados que operan a la velocidad de internet.
Los mercados bursátiles globales han perdido unos 5 billones de dólares (casi un tercio del PIB de Estados Unidos) desde que el pasado 11 de agosto el Banco Popular de China devaluó el yuan.
Esta pérdida refleja un temor por la economía china que ha ralentizado su crecimiento.
Potentado perdió $us 3.600 millones en un día
El hombre más rico de China, el empresario Wang Jianlin, vio cómo el lunes se evaporaban literalmente 3.600 millones de dólares (3.116 millones de euros) en medio del desplome generalizado que sufrieron las bolsas de su país, reportó el portal elmundo.es en base a información de la agencia Bloomberg.
Hace algunos días, Jianlin consiguió ser nominado como el magnate chino más rico de este país al amasar una fortuna de 42.600 millones de dólares, superando al financiero Li Ka-shing de Hong Kong.
Sin embargo, en el apodado "lunes negro” las acciones de su conglomerado de la construcción perdieron un 17% en la bolsa de Hong Kong, mientras que la valoración de su emporio cinematográfico -que cotiza en el mercado de Shenzen- retrocedía un 10%.
Personajes como Bill Gates o el español Amancio Ortega perdieron también cantidades difíciles de asumir -3.200 millones de dólares en el primer caso y 1.500 en el segundo- dentro de una sangría financiera que supuso una pérdida global de 124.000 millones de dólares para los 400 individuos más ricos del mundo.
El quebranto económico fue especialmente significativo para los empresarios adinerados de Asia y en concreto para los chinos. Estos últimos acumularon un menoscabo de 14.000 millones de dólares en conjunto. El citado Li Ka-Shing, por ejemplo, perdió 1.500 millones.
El petróleo cierra en $us 39,31
El petróleo cierra en $us 39,31
El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI), que Bolivia usa para la venta de gas natural, subió ayer un 2,80% y cerró en 39,31 dólares el barril, en un rebote tras las fuertes pérdidas de las últimas sesiones, aunque todavía en niveles de hace más de seis años.
Al final de la sesión de operaciones a viva voz en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de futuros del crudo WTI para entrega en octubre subieron 1,07 dólares.
El avance de ayer contrasta con la pérdida del 5,46% que hubo en la sesión del lunes y el descenso del 2,11% en la del viernes, a tono con la caída en los mercados bursátiles por las señales de desaceleración económica en China.
Aun así, el precio de cierre de ayer está por debajo de los 40 dólares el barril, un nivel que se mantuvo desde el 25 de febrero de 2009 hasta la sesión de este lunes. Los precios del crudo reportan bajas desde julio de 2014 por un exceso de oferta en el mercado. El valor máximo de cierre fue el 20 de junio de 2014 con 107,26 dólares el barril. EFE
Ayer los mercados volvieron a sufrir fuertes caídas por segundo día consecutivo en las primeras operaciones del día en China, donde el principal índice de la bolsa de Shanghái cayó un 5,5% en la apertura y cerró con pérdidas de un 8,5%, la mayor caída desde 2007.
El efecto dominó alcanzó a las bolsas europeas el lunes por la mañana y se extendió por el resto del planeta. El precio del petróleo cayó a su nivel más bajo en seis años y el valor promedio de las commodities (materias primas) experimentaron su mayor disminución en lo que va de este siglo.
El precio del oro, metal refugio en tiempos de incertidumbre, también fue arrastrado por la debacle con una caída del 0,6%.
En el caso de América Latina, la región viene sintiendo el impacto de la desaceleración China desde hace un par de años. En su último informe la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), señaló que la región sólo crecerá un 0,5% este año y citó a la caída de los precios de las materias primas debido a la desaceleración china como una de las principales causas.
Este impacto se hizo sentir en los grandes productores de materias primas en la región. Venezuela, por el petróleo, y Chile, por el cobre, se encuentran entre los más perjudicados, aunque no son los únicos.
Sin embargo, el efecto de la economía china sobre la región no se limita al precio de las materias primas.
La devaluación del yuan produjo una caída del real brasileño del 1%, mientras que el peso chileno también sufrió el impacto de las noticias chinas con una caída a su más bajo nivel en 12 años.
A pesar de las malas noticias, China es la segunda economía mundial, una de las que más crece a nivel global, y tanto su producción industrial, que se refleja en los mercados de commodities, como su crecimiento es fundamental para países como Alemania.
El índice industrial de China marcó el peor desempeño del sector desde marzo de 2009 en plena recesión mundial, luego del estallido financiero del año previo.
Los mercados financieros tienen una fuerte tendencia a una volatilidad de "lunes negro” seguidos por titulares brillantes en las siguientes semanas sobre grandes recuperaciones bursátiles con fabulosas ganancias.
Esta volatilidad se alimenta del fuerte elemento especulativo presente en mercados que operan a la velocidad de internet.
Los mercados bursátiles globales han perdido unos 5 billones de dólares (casi un tercio del PIB de Estados Unidos) desde que el pasado 11 de agosto el Banco Popular de China devaluó el yuan.
Esta pérdida refleja un temor por la economía china que ha ralentizado su crecimiento.
Potentado perdió $us 3.600 millones en un día
El hombre más rico de China, el empresario Wang Jianlin, vio cómo el lunes se evaporaban literalmente 3.600 millones de dólares (3.116 millones de euros) en medio del desplome generalizado que sufrieron las bolsas de su país, reportó el portal elmundo.es en base a información de la agencia Bloomberg.
Hace algunos días, Jianlin consiguió ser nominado como el magnate chino más rico de este país al amasar una fortuna de 42.600 millones de dólares, superando al financiero Li Ka-shing de Hong Kong.
Sin embargo, en el apodado "lunes negro” las acciones de su conglomerado de la construcción perdieron un 17% en la bolsa de Hong Kong, mientras que la valoración de su emporio cinematográfico -que cotiza en el mercado de Shenzen- retrocedía un 10%.
Personajes como Bill Gates o el español Amancio Ortega perdieron también cantidades difíciles de asumir -3.200 millones de dólares en el primer caso y 1.500 en el segundo- dentro de una sangría financiera que supuso una pérdida global de 124.000 millones de dólares para los 400 individuos más ricos del mundo.
El quebranto económico fue especialmente significativo para los empresarios adinerados de Asia y en concreto para los chinos. Estos últimos acumularon un menoscabo de 14.000 millones de dólares en conjunto. El citado Li Ka-Shing, por ejemplo, perdió 1.500 millones.
El petróleo cierra en $us 39,31
El petróleo cierra en $us 39,31
El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI), que Bolivia usa para la venta de gas natural, subió ayer un 2,80% y cerró en 39,31 dólares el barril, en un rebote tras las fuertes pérdidas de las últimas sesiones, aunque todavía en niveles de hace más de seis años.
Al final de la sesión de operaciones a viva voz en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de futuros del crudo WTI para entrega en octubre subieron 1,07 dólares.
El avance de ayer contrasta con la pérdida del 5,46% que hubo en la sesión del lunes y el descenso del 2,11% en la del viernes, a tono con la caída en los mercados bursátiles por las señales de desaceleración económica en China.
Aun así, el precio de cierre de ayer está por debajo de los 40 dólares el barril, un nivel que se mantuvo desde el 25 de febrero de 2009 hasta la sesión de este lunes. Los precios del crudo reportan bajas desde julio de 2014 por un exceso de oferta en el mercado. El valor máximo de cierre fue el 20 de junio de 2014 con 107,26 dólares el barril. EFE
martes, 25 de agosto de 2015
Devaluar, ¿sí o no? (2)
Los análisis apuntan a que Bolivia debería seguir el camino de la devaluación del tipo de cambio. Sin embargo, si se considera otros indicadores, como es el comportamiento de la cuenta corriente en balanza de pagos, la conclusión es otra.
Históricamente Bolivia siempre fue un país deficitario, sin embargo, esto no fue acompañado con la devaluación de su moneda, debido a que siempre siguió una política de tipo de cambio fijo, manejado muy políticamente, hasta la implementación del DS 21060 de 1985. Recién a partir del “bolsín” Bolivia siguió una política de tipo de cambio fijo “deslizante”.
En el periodo 1995-2002, aunque el tipo de cambio nominal subía constantemente, el tipo de cambio real no seguía esta misma tendencia. Incluso llegó a bajar, conclusión que hace pensar que las devaluaciones nominales no siempre son efectivas en Bolivia, lo que avala la conclusión de que para el país es mejor una política de tipo de cambio fijo en las actuales circunstancias, que el otro seguido por nuestros vecinos que es de flotación.
El 95 por ciento de lo que exporta Bolivia corresponde a materias primas, cuyo comportamiento de precios puede ser altamente cambiante. Una caída de precios, como la que se está viviendo ahora, es imposible compensar con una modificación del tipo de cambio. Para el caso boliviano, una pequeña devaluación no tendría ningún impacto real sobre la economía. Una gran devaluación tampoco socialmente sería tolerada.
Si lo indicado es acertado, quiere decir que mejorar la competitividad económica de Bolivia no pasa por una política de devaluación, sino por otro tipo de políticas.
Históricamente Bolivia siempre fue un país deficitario, sin embargo, esto no fue acompañado con la devaluación de su moneda, debido a que siempre siguió una política de tipo de cambio fijo, manejado muy políticamente, hasta la implementación del DS 21060 de 1985. Recién a partir del “bolsín” Bolivia siguió una política de tipo de cambio fijo “deslizante”.
En el periodo 1995-2002, aunque el tipo de cambio nominal subía constantemente, el tipo de cambio real no seguía esta misma tendencia. Incluso llegó a bajar, conclusión que hace pensar que las devaluaciones nominales no siempre son efectivas en Bolivia, lo que avala la conclusión de que para el país es mejor una política de tipo de cambio fijo en las actuales circunstancias, que el otro seguido por nuestros vecinos que es de flotación.
El 95 por ciento de lo que exporta Bolivia corresponde a materias primas, cuyo comportamiento de precios puede ser altamente cambiante. Una caída de precios, como la que se está viviendo ahora, es imposible compensar con una modificación del tipo de cambio. Para el caso boliviano, una pequeña devaluación no tendría ningún impacto real sobre la economía. Una gran devaluación tampoco socialmente sería tolerada.
Si lo indicado es acertado, quiere decir que mejorar la competitividad económica de Bolivia no pasa por una política de devaluación, sino por otro tipo de políticas.
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Consejos Empresariales,
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martes, 18 de agosto de 2015
Devaluar, ¿sí o no? (1)
Ha surgido el planteamiento de que el tipo de cambio en Bolivia debería seguir el comportamiento devaluatorio que está viviendo la región, por lo que es importante reflexionar sobre lo acertado, o no, de este planteamiento.
Sin embargo de lo anotado, las expectativas de devaluación son bajas. Según los analistas económicos, a los cuales el Banco Central de Bolivia encuesta, se podría tener un tipo de cambio de Bs 7 para fines del 2015 y de Bs 7,2 para fines de 2016. En concreto, una variación no significativa.
Es evidente que las monedas de la región se están devaluando fuertemente. Este comportamiento trae consigo una conclusión general: la economía boliviana está perdiendo competitividad, lo que es lo mismo decir que es una economía que incentiva las importaciones y no las exportaciones.
El comentario anterior y su conclusión están referidos a lo que los economistas denominan comportamiento del tipo de cambio nominal. Pero, lo que en verdad interesaría es el tipo de cambio real, entendido como aquel tipo de cambio que toma en cuenta el comportamiento tanto de los precios externos como internos.
Esto es medido por lo que se nomina tipo de cambio real multilateral (TCRM).
Si observamos datos desde inicio del siglo XXI, encontramos que el TCRM más alto al que Bolivia llegó fue durante el 2006, después de lo cual vino cayendo continuamente. Si consideramos el periodo 2015-2006 se concluye que el TCRM, para el país, habría caído en un 40%. Esto confirma, para un tiempo más largo, que Bolivia está perdiendo competitividad internacional.
Sin embargo de lo anotado, las expectativas de devaluación son bajas. Según los analistas económicos, a los cuales el Banco Central de Bolivia encuesta, se podría tener un tipo de cambio de Bs 7 para fines del 2015 y de Bs 7,2 para fines de 2016. En concreto, una variación no significativa.
Es evidente que las monedas de la región se están devaluando fuertemente. Este comportamiento trae consigo una conclusión general: la economía boliviana está perdiendo competitividad, lo que es lo mismo decir que es una economía que incentiva las importaciones y no las exportaciones.
El comentario anterior y su conclusión están referidos a lo que los economistas denominan comportamiento del tipo de cambio nominal. Pero, lo que en verdad interesaría es el tipo de cambio real, entendido como aquel tipo de cambio que toma en cuenta el comportamiento tanto de los precios externos como internos.
Esto es medido por lo que se nomina tipo de cambio real multilateral (TCRM).
Si observamos datos desde inicio del siglo XXI, encontramos que el TCRM más alto al que Bolivia llegó fue durante el 2006, después de lo cual vino cayendo continuamente. Si consideramos el periodo 2015-2006 se concluye que el TCRM, para el país, habría caído en un 40%. Esto confirma, para un tiempo más largo, que Bolivia está perdiendo competitividad internacional.
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